El día que BLAS INFANTE izó la bandera andaluza en el Ayuntamiento

Ahora que tanto se fijan las miradas en las banderas: que si la española, la catalana, la republicana, que si el Kichi la pone, la quita y la vuelve a poner, hoy nos queremos detener en una fecha: el 12 de Julio de 1936. Aquel día, la bandera andaluza se izaba por primera vez en el Ayuntamiento de Cádiz.

img_20170117_083705
Foto histórica: los integrantes de aquel acto junto a Blas Infante

Han leído bien: 12 de Julio de 1936. A solo seis días para que estallara la guerra que precisamente hacía imposible la ilusión de Blas Infante: el Estatuto de Andalucía y a menos de un mes de su injusto asesinato. Aquel día los encargados del acto llegaron de Sevilla siendo recibidos por el entonces alcalde accidental de la ciudad Señor Madrid, que los recibía calurosamente con una copa de cerveza en la mano. Y entre aplausos de la gente que desde la Plaza de la República (hoy San Juan de Dios) los observaban, la bandera andaluza se izaba en el mástil del Ayuntamiento: “La bandera andaluza que aquí hemos izado no nos traerá la paz, ni la esperanza, ni la libertad que anhelamos si cada uno no la lleva en su corazón” dice Infante emocionado.

Seguidamente los visitantes y el Comité de Cádiz Pro Estatuto se dirigen al número 7 de la calle Benjumeda donde tiene lugar el Conservatorio de Música y Declamación, en cuyo salón se celebra el segundo de los actos: una conferencia de Blas Infante. El por entonces Presidente de la Diputación el señor Cossi, hace uso de la palabra y acto seguido hace lo mismo el alcalde de Sevilla, señor Hermoso que aclara que es gaditano y que está implicado en este movimiento. Infante explica en que consiste la Junta Liberalista Andaluza. “Es la esencia de Andalucía” dice y está constituida por todos los andaluces, hombres de todos los partidos y sindicatos. “Importan los hombres, las ideologías, porque siempre cada hombre piensa distinto de otro y en cada uno hay una parte de verdad. La verdadera hermandad no es sólo la de la sangre, sino la del espíritu”. Su intervención es muy aplaudida y las felicitaciones le llueven de todas partes.

El siguiente acto tiene lugar el 13 de Julio en Diputación. Allí se reúnen los alcaldes de casi todas las poblaciones de la provincia. La llegada es apoteósica. Algo que sorprende gratamente a Blas que ve como es llevado casi en volandas entre vítores y aplausos: “Yo, libertador de Andalucía, que vengo con poco tabaco y menos dinero y no puedo encender un cigarro si no me da fuego un amigo…” dice agradecido y humilde. La misma humildad que se vuelve a proyectar cuando ve el lugar donde debía sentarse: un sillón dorado tapizado en terciopelo rojo que destacaba sobre los demás: “Ahí no me siento yo, porque no me considero ni con mérito, ni con mayor valía que los demás asistentes…”. Y no lo hizo.

Tras el acto, la comitiva se dirige al famoso restaurante “El Anteojo“ donde se celebra una cena de confraternidad andalucista.

@ManoloDevesa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s